Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 19 mayo 2011

Cuento de Claudia

Había una vez un niño que nació muy enfermo. Tenía que estar todo el día en la cama sin poder moverse. Como además los niños no podían acercarse, sufría mucho por ello, y empezó a dejar pasar los días triste y decaido, mirando el cielo a través de la ventana.
Pasó algún tiempo, cada vez más desanimado, hasta que un día vio una extraña sombra en la ventana: era un culo enorme de elefante.

El elefante también estaba triste y desanimado, así que el niño le preguntó:

–          ¿Qué te pasa?

Y el elefante le dijo:

–          Es mi enorme culo, que es tan grande que todos los animales me odian porque les tapo el sol.

Y el niño le respondió:

–          ¡Yo seré tu amigo! Me da igual como seas, además, yo también tengo una debilidad, estoy enfermo… y nadie quiere acercarse a mí.

Y así fue como los dos se aceptaron tal y como eran, dejaron de estar tristes, y se hicieron muy amigos. El elefante, cuando hacía sol, protegía al niño para no quemarse. El niño le acariciaba y cantaba canciones por la noche, y cuando llovía, el enorme culo de elefante protegía al niño de resfriarse.

Se aceptaron y se hicieron los mejores amigos del mundo, y sus debilidades les ayudaban.

Claudia, 9 años.

A veces me planteo si no sería conveniente que los más pequeños enseñaran a los más mayores.

Read Full Post »

Eres bonito

Eres bonito
Eres bonito cuando,  a pesar de temer hacer el ridículo o desnudarte ante otra persona, eres capaz de demostrar y expresar tus sentimientos abiertamente. No tiene nada que ver con ese reloj tan caro que llevas.

Eres bonito cuando, tragándote tu orgullo y tu ego desmesurado, eres capaz de acercarte a la persona herida y decir “Lo siento, quizá me he equivocado”. No tiene nada que ver con esa tableta de chocolate que tan duro machacas en el gimnasio.

Eres bonito cuando, a pesar de poder callar y seguir la corriente, te enfrentas al rebaño para defender a un amigo, cuando posiblemente no tenga la razón. No tiene nada que ver con esos pectorales más duros que una piedra.

Eres bonito cuando, a pesar de tu enfado e ira comprensibles ante el fallo de un ser querido, antepones tus buenas emociones para expresar un sincero “Te perdono”. No tiene absolutamente nada que ver con esa camisa tan cara que lleva ese modelo tan deseado.

Eres bonito cuando, a pesar de tener la agenda hasta arriba y tener mil asuntos pendientes, eres capaz de aparcar tus responsabilidades para dedicar ese café a ese amigo que tanto lo necesita. No tiene nada que ver con tener un trabajo de lo más cool.

Eres bonito cuando, a pesar de ser rudo, y expresar las cosas a tu manera, eres capaz de bañar tus palabras de sensibilidad y afecto para no hacer daño gratuito. No tiene nada que ver con esos pechos siliconados que todas envidian.

Eres bonito cuando, a pesar de que la televisión y las revistas dicen lo contrario, te aceptas con tus virtudes y defectos, y con esos quilos de más que tan sano te hacen ver. No tiene nada que ver con marcar huesos y entrañas.

Eres bonito cuando antepones tu tiempo, obligaciones y hobbies a ayudar a esas personas que no tienen la misma suerte que tú, y que tan velozmente se cambiarían por ti. No tiene nada que ver con fardar de novio, aún cuando ni tú lo soportas.

Eres bonito cuando, a pesar de tanto tiempo y tanta distancia, eres capaz de coger el teléfono y llamar a esa persona para hacer las paces. No tiene nada que ver con ese ego, chulería y altivez que tanto crees que gusta, y no, no lo hace.

Eres bonito cuando, a pesar de ir escaso de dinero, eres capaz de ingeniártelas para hacer un regalo bonito y emotivo, alejándote de lo caro y objetivo. No tiene nada que ver con esa barriga que intentas disimular delante de todos.

Eres bonito cuando, ante un debate u opiniones públicas de índole machista y/o racista, eres capaz de levantarte y gritar tu queja ante opiniones necias y dañinas. No tiene nada que ver con operaciones costosas para mejorar tu silueta.

Eres bonito cuando, gracias a la educación recibida, eres capaz de levantarte para ceder tu asiento a una persona que lo necesita más. Nada tiene que ver con glúteos duros y definidos.

Eres bonito cuando, sabiendo que tu pareja no ha pasado por su mejor semana, le preparas una cena en casa, con vino blanco, y la escuchas durante toda la noche. Nada tiene que ver con carteras llenas de billetes.

Eres bonito cuando, a pesar de lo difícil de superarte y mejorar, eres capaz de luchar cada día por ser mejor día a día. No tiene nada que ver con ir en rebaño y no tener opiniones propias.

Eres bonito cuando eres capaz de valorar a las personas por sus valores y riquezas internas, no por sus físicos y ganancias materiales. No tiene nada que ver con tener un pelo sano y cuidado con el producto más caro.

Estamos constantemente en contacto con mensajes y modelos que nos indican qué es bello, qué es bonito, qué debe ser admirable, y qué debe ser imitado y repetido por nosotros, jóvenes, adultos, hombres, mujeres, gays, heterosexuales…

Desde aquí, aprovechando este nuevo ciclo que empezamos en El hueco Educativo, rompo una lanza a favor y animo a todos a que proclamemos y valoremos lo que es ser realmente bonito.

Porque, seamos sinceros, bastante tenemos con el gobierno que tenemos, con la crisis que sufrimos, y con las desgracias que nos asolan, como para hacer caso a mensajes que nos dicen que es mejor tener las tetas en el hombro, que la cabeza bien amueblada.

Sé bonito

Read Full Post »